UN PUÑADO DE ACRÓBATAS
Hay un fenómeno que, afortunadamente, parece ir cambiando en nuestro país: los tributos en vida. Cada vez más artistas tienen la oportunidad de ver sus canciones transformadas: vestidas con otras voces, arropadas con otros instrumentos, maquilladas con otros ritmos… Algo que no deja de ser un homenaje al artista y creador de esas composiciones, o más bien, a las canciones en sí. Todos sabemos que allá donde lleguen las canciones, se recordará a quien las compuso y las defendió, porque la obra siempre sobrevive al artista.
Hoy, mañana y siempre es el primer tributo que le hacen a Mikel Erentxun en solitario, pero no es la primera experiencia que vive Mikel en este sentido. Hace pocos años presentaron aquel Cien gaviotas donde irán, un merecido tributo a Duncan Dhu, uno de los grupos que nos ha acompañado dos décadas con algunas de las canciones más bonitas de nuestra historia. Aquel fue un tributo de amigos y caras conocidas que valoraban la obra conjunta de Mikel y Diego. Esta vez, le llega la hora a Mikel en solitario, y llega de la mejor forma posible: de la mano de la gente que le admira, con o sin nombre reconocido. Artistas y grupos que admiran a Mikel y que le siguen a través de sus discos, buceando más allá del single que todos hemos escuchado en la radio. Músicos que han apostado por hacer algo diferente con sus canciones. Acróbatas sin red que se han sabido defender con elegancia en el aire.
Hay algo que me gusta y me desconcierta a la vez, y es el cartel de grupos reunidos en este tributo. Buscaba una cualidad común entre ellos hasta que me di cuenta de que lo único que les une es el amor por estas canciones. Y creo que quien escuche este tributo entenderá lo que quiero decir. Son 29 grupos y artistas de toda índole: orígenes distintos, estilos distintos, actitudes diferentes… Hay 26 artistas nacionales de diversos puntos del país (Madrid, Granada, Almería, Vigo, Málaga, Barcelona, Valencia…), pero el disco también tiene un punto internacional: un argentino que lleva tiempo viviendo por aquí (Marcelo Champanier), una banda chilena (Squizo) y otra peruana (Ceremonia Secreta), con lo que se demuestra que la música de Mikel no tiene fronteras… Ni físicas ni musicales, porque también hay variedad de estilos entre los participantes de este disco: hay pop, hay rock, hay bandas indies, hay cantautores, hay power pop… Y muchas maneras distintas de interpretar una canción. Y es que en la música hay algo tan importante como crear una buena canción: crear un sello propio, una identidad. La de Mikel la conocemos y la valoramos todos, porque tiene un estilo propio, una voz y una forma de cantar muy reconocible y una forma de escribir muy personal. El reto en este disco era que, teniendo el material (la canción) hubiese materia prima para defenderla (el sonido). Y vaya que si hay.
He tenido la oportunidad de escuchar este disco homenaje antes de estar en su fase definitiva. Y he palpado algo especial. He palpado sinceridad. Y talento. Mucho talento repartido en los grupos que hay detrás de estas canciones. Resultaría casi imposible hablar de todos ellos, pero voy a mencionar algunos ejemplos. El cielo es del color de las hormigas, el single de presentación de este disco, versionada por Turistas, ha dejado de ser esa canción intimista: le han dado fuerza con las guitarras, han cambiado el violín por los sintetizadores y le han dado un impulso muy acertado al tema. El Jugando con el tiempo de Pablo G recuerda a los tiempos de Duncan Dhu, y la versión de Je Suis Pop de California, suena a voz de mujer, y tiene teclados que bien podían haber utilizado Mecano o La Unión en los 80. Marcelo Champanier argentinizó Tu nombre en los labios y subió las guitarras; Panorámica jugó con las segundas voces en Loco de atar, Escalera quitó melancolía a Caer, Concorde metió coros a lo Beach Boys, y Mar desenchufó la electricidad de En el trampolín para que la voz guiase el tema desde el principio. Mañana se volvió más contundente y más británica gracias a Los Nocturnos y Atenas nos ha descubierto un Rara vez también influenciado por la música inglesa, potente y melancólica a la vez. Y por qué no hablar de Jean Paul, que ha conseguido encajar una voz oscura en una canción de corte country con maestría. Y así podría continuar, una a una, por cada canción de este doble disco.
Todo esto no son más que impresiones lanzadas al aire. Creo que las canciones merecen ser escuchadas, de la primera a la última, sin tener nada de esto en cuenta. Porque son personales, porque están trabajadas, porque le han puesto sabores y colores distintos a los que tenían al principio. Y lo más importante: los cambios han buscado realzar lo bueno de cada canción llevándolas a su terreno.
Y si repaso la selección de los temas, diré que me ha llamado la atención también. Hay muchas imprescindibles (¿quién no querría escuchar los clásicos?) y muchas sorpresas que nos acercan a un repertorio más extenso de lo que parece. Seguro que muchos no se han dado cuenta de que El corredor de la suerte es ya el sexto trabajo de estudio de Mikel. Seguro que muchos no recuerdan que cuando Duncan Dhu aún trabajaban como equipo, Mikel ya se forjaba una sólida carrera en solitario, en la que lleva trabajando desde al año 92. Y seguro que a muchos les sorprenderá descubrir que en este tributo, los dos discos de los que se han extraído más canciones son precisamente su primer trabajo, Naufragios (del que salen Jugando con el tiempo, Caer, Lágrimas de fuego y ceniza, Esta luz nunca se apagará, Negro y A un minuto de ti) y Te dejas ver, publicado en el 2000 (aquel que incluía California, La orilla de Carla, El invierno es mujer, En qué mujer y Rara vez). Creo que esto hace aún más representativa la selección: no son sólo los singles; no son sólo las nuevas; seguro que falta alguna de las más conocidas y no por ello parece un disco cojo; hay incluso canciones escondidas como bonus track. Es una recopilación hecha a conciencia que logra algo importante: descubrir y repasar la carrera de Mikel ahondando de lleno en cada trabajo del donostiarra.
Y era un reto difícil. Porque es muy difícil quitarse de la cabeza el sonido original de Mañana, de California, de A un minuto de ti, A pleno sol o Esta luz nunca se apagará, porque están muy interiorizadas ya en su versión original. Cuesta imaginarlas sin la voz de Mikel porque las hemos conocido así, y hemos crecido con ellas en la cabeza. Pero han conseguido que podamos cantarlas y recordarlas de otra manera. Ahí está el éxito de este tributo.
Creo que este disco es un acierto por muchos motivos. Es un tributo que sale del corazón, sin dobleces ni intereses discográficos. Un tributo que nace del cariño y de la admiración por un artista que lleva regalándonos sus canciones desde hace casi treinta años. Una selección que pretende resaltar la importancia de uno de los mejores cantantes, compositores y músicos de nuestro país. Y creo que Hoy, mañana y siempre es un digno homenaje a Mikel, porque le hace justicia.
Arancha Moreno
Periodista y subdirectora de www.popes80.com
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UN PUÑADO DE ACROBATAS. Nota de prensa de "Hoy, mañana y siempre"
Publicado por tributomikelerentxun en 17:27
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3 comentarios:
Gracias. Cada vez tengo mas ganas de escucharlo!
muy bueno el texto. enhorabuena.
Es una pena y lastima lo que han hecho con "quien se acuerda de ti". Que no se deformen y perturben más canciones, por favor.
Yo he escuchado en directo a un grupo de salamanca que se llama Naïf "de espaldas a mi" y es sin duda de las que mejor pinta tiene. A ver cuando la puedo escuchar en estudio
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